Tensioactivo
Un tensioactivo es una molécula con una parte afín al agua y otra afín a la grasa que reduce la tensión superficial y permite mojar, emulsionar y dispersar la suciedad.
Es el componente básico de casi todos los detergentes. En agua, sus moléculas se concentran en las superficies y las interfases: reducen la tensión superficial, de modo que el agua moja mejor; se adsorben sobre la suciedad grasa y la desprenden; y, por encima de cierta concentración (la concentración micelar crítica), forman micelas que mantienen la grasa emulsionada hasta el aclarado. También influyen en la espuma.
Se clasifican según la carga de su parte hidrófila en disolución:
- Aniónicos: carga negativa (sulfonatos, sulfatos, jabones). Buena detergencia y espuma; sensibles a la dureza del agua.
- No iónicos: sin carga (alcoholes grasos etoxilados). Poco afectados por la dureza y, a menudo, de baja espuma.
- Catiónicos: carga positiva, como los compuestos de amonio cuaternario. Se usan como suavizantes y, algunos, como desinfectantes. Se neutralizan con los aniónicos.
- Anfotéricos: su carga depende del pH. Suelen acompañar a los aniónicos para mejorar la espuma y la suavidad.
Ejemplos de productos de Instaquim con tensioactivos catiónicos y anfotéricos, según su ficha técnica:
- Suau (pH 2,5; 5–10 g/kg de ropa seca): suavizante para el último aclarado; tensioactivos catiónicos.
- Brillnet (pH 9,5; 20–40 g/l): limpiador de superficies con tensioactivos aniónicos 5–15 % y anfotéricos; se aclara con agua.