Emulsión química en limpieza industrial
Una emulsión es una dispersión de un líquido en otro con el que no se mezcla, como aceite en agua, estabilizada por un emulsionante, normalmente un tensioactivo.
En limpieza, la emulsión es uno de los mecanismos por los que se elimina la suciedad grasa. El agua sola no disuelve aceites ni grasas. Los tensioactivos se colocan en la interfase entre la grasa y el agua, con la parte lipófila hacia la grasa y la hidrófila hacia el agua; reducen la tensión interfacial, fragmentan la grasa en gotas pequeñas y las mantienen dispersas para que se vayan con el aclarado y no vuelvan a depositarse. En los detergentes alcalinos, la emulsión se suma a la saponificación de las grasas.
Una emulsión puede ser de aceite en agua (la más habitual en limpieza) o de agua en aceite. Su estabilidad depende del tipo y la cantidad de emulsionante (véase HLB), de la temperatura, de la proporción entre fases y de la presencia de sales. Cuando se rompe, las fases se separan; en algunos procesos interesa que ocurra, por ejemplo para separar el aceite del agua residual.
Algunos productos de Instaquim cuya ficha técnica indica que emulsionan la grasa:
- Quimigras (pH 1 %: 12,0; puro o diluido hasta el 10 %): «dispersa y emulsiona las grasas» en planchas, freidoras, hornos y parrillas; no usar sobre aluminio.
- Filter (pH 1 %: 12,8; del 2 al 10 % por inmersión): desengrasante en polvo para utensilios de cocina y filtros de campanas; no usar sobre aluminio.
- Desgrasol MO (mezclar con agua 1:4): desengrasante para motores y maquinaria; la emulsión pulverizada forma una espuma que se adhiere a superficies verticales. Actuar 5–10 min y aclarar con agua a presión.