Desinfectante profesional
Un desinfectante profesional es un biocida que elimina o inactiva microorganismos en superficies, equipos o agua, con eficacia ensayada y uso autorizado.
Desinfectar no es esterilizar: un desinfectante reduce los microorganismos hasta un nivel que deja de ser un riesgo, pero no elimina necesariamente todas las formas de vida, como las esporas bacterianas. Tampoco limpia por sí solo: la suciedad y la materia orgánica reducen su acción, así que se aplica sobre superficies previamente limpias, salvo en los productos que combinan detergente y desinfectante y lo indican en su ficha.
En la Unión Europea los desinfectantes son biocidas regulados por el Reglamento (UE) 528/2012 (BPR), que los clasifica por tipos de producto: higiene humana (TP1), desinfección de superficies y ambientes (TP2), higiene veterinaria (TP3), superficies en contacto con alimentos y piensos (TP4) y agua de consumo (TP5). En España, los desinfectantes de uso ambiental y en la industria alimentaria llevan un número del Registro Oficial de Biocidas; el sufijo HA indica uso en la industria alimentaria. La autorización fija los usos, las dosis, el tipo de usuario y el método de aplicación.
La actividad se demuestra con normas UNE-EN: en suspensión (UNE-EN 1276 para bacterias, UNE-EN 1650 para hongos y levaduras, UNE-EN 14476 para virus, UNE-EN 13704 para esporas) y sobre superficies (UNE-EN 13697). Hay series propias para el ámbito médico y para el veterinario. Cada resultado vale solo para la dosis, el tiempo de contacto, la temperatura y las condiciones (limpias o sucias) del ensayo, que deben constar en la ficha técnica.
Para usarlo bien: respetar la dosis y el tiempo de contacto de la ficha, no mezclarlo con otros productos (un clorado con un ácido libera cloro gaseoso), aclarar cuando la etiqueta lo pida y usar el equipo de protección indicado.
Los productos de Instaquim con cada actividad, con sus normas y dosis, están en las entradas bactericida, fungicida y virucida.
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