Túnel de lavado de automóviles
Instalación en la que el vehículo avanza por estaciones sucesivas de prelavado, lavado con cepillos o agua a presión, aclarado y secado.
En un túnel de lavado el coche se desplaza sobre un transportador, o la estructura se desplaza sobre el coche en los puentes de lavado, y pasa por arcos que aplican agua y productos en un orden fijo. La secuencia habitual es un prelavado que ablanda la suciedad, un lavado con detergente, a menudo en forma de espuma, la acción mecánica de cepillos o de chorros a presión, un aclarado y, al final, un producto de aclarado que ayuda a que el agua escurra antes del secado con aire.
Los productos se dosifican de forma automática en cada arco. La elección depende del tipo de suciedad, de la dureza del agua y del acabado de la carrocería; los productos muy alcalinos o ácidos y concentrados pueden dañar plásticos, gomas o recubrimientos si no se aclaran bien. El agua residual arrastra suciedad, aceites y restos de detergente, por lo que las instalaciones suelen contar con decantación y separación de hidrocarburos antes del vertido, según la autorización local.
Productos de Instaquim indicados para túneles automáticos, según su ficha técnica:
- Carfoam (pH 8,5; 3-8 g/l): lavado de carrocerías en túneles automáticos con alta formación de espuma.
- Procar (pH 7,5; 5-10 g/l): lavado de carrocerías en túneles automáticos.
- Ceracar (pH 3,5; 5-8 g/l en el aclarado final): enjuagado y abrillantado de carrocerías en túneles automáticos.
- Ceracar + (pH 4; 3-5 g/l en el aclarado final): enjuagado y abrillantado de carrocerías en túneles automáticos.