Control de residuos químicos industriales
Conjunto de medidas para identificar, separar, almacenar y entregar a un gestor autorizado los residuos químicos de una actividad.
Los residuos químicos de una empresa incluyen restos de producto caducado o que ya no se usa, soluciones agotadas que no pueden verterse, envases vacíos contaminados, absorbentes de derrames y lodos de depuración. Su gestión empieza por la caracterización: saber qué contiene cada residuo y si es peligroso. En la Unión Europea, los residuos se codifican con la Lista Europea de Residuos (códigos LER) y su gestión se rige por la Directiva Marco de Residuos 2008/98/CE; en España, por la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular.
Las medidas básicas en planta son: separar los residuos en origen y no mezclar productos incompatibles, como ácidos con álcalis o productos clorados con ácidos, que pueden reaccionar desprendiendo calor o gases tóxicos; guardarlos en envases cerrados, adecuados y etiquetados, en una zona con retención de derrames; y entregarlos a un gestor autorizado, conservando la documentación de cada entrega. El productor del residuo es responsable de él hasta su tratamiento final.
La ficha de datos de seguridad de cada producto incluye en su sección 13 las consideraciones relativas a la eliminación, y la etiqueta, según el Reglamento CLP, indica los peligros y las indicaciones de eliminación del contenido y del recipiente. Reducir los residuos empieza por comprar la cantidad necesaria, dosificar correctamente para no tener que desechar soluciones mal preparadas y vaciar por completo los envases antes de gestionarlos.
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