Microencapsulación de fragancias
La microencapsulación de fragancias encierra el perfume en cápsulas microscópicas que lo protegen y lo liberan poco a poco, sobre todo al frotarlas o romperlas.
Cada microcápsula tiene un núcleo con el aceite perfumado y una pared que lo aísla, de un tamaño del orden de micrómetros. La pared puede ser de polímeros sintéticos o de materiales naturales como gelatina o goma arábiga. Mientras la cápsula está intacta, la fragancia se evapora mucho menos que un perfume libre. El aroma se libera cuando la pared se rompe por fricción o presión, o, según el tipo de pared, por difusión lenta o al disolverse.
Donde más se usa es en suavizantes y detergentes para ropa: las cápsulas se depositan sobre las fibras durante el aclarado y, una vez seca la prenda, se rompen al usarla o al plancharla y van liberando perfume. En ambientadores líquidos por pulverización, en cambio, el perfume suele ir disuelto, de modo que actúa de inmediato y no depende de este mecanismo.
La Unión Europea restringe la adición intencionada de micropartículas de polímeros sintéticos (Reglamento (UE) 2023/2055); las microcápsulas de pared sintética para fragancias están afectadas, con un periodo transitorio. Por eso se investigan paredes biodegradables o de origen natural.
Productos de Instaquim cuya ficha técnica indica que llevan microcápsulas de fragancia:
- Power Soft + (pH 2,5; 5–10 g/kg de ropa seca, en el último aclarado): suavizante concentrado para lavanderías autoservicio.
- Blue Soft y Blue Soft + (pH 3; 5–10 g/kg de ropa seca, en el último aclarado): suavizantes con microcápsulas para que la ropa mantenga el olor durante más tiempo.