Calandra y secador industrial
En lavandería industrial, la calandra seca y plancha la ropa plana entre rodillos calientes, y el secador elimina la humedad de las prendas con aire caliente.
Tras el lavado, la ropa sale con agua retenida que se reduce mediante prensa o centrifugado. La ropa plana, como sábanas, mantelería o fundas, pasa después por la calandra: uno o varios cilindros calentados por vapor, gas o electricidad sobre los que la pieza avanza presionada por bandas o rodillos, de modo que se evapora la humedad restante y el tejido queda liso. Las prendas de felpa, como las toallas, y la ropa de forma suelen ir a secadoras rotativas, en las que un tambor voltea la ropa en una corriente de aire caliente. En la industria textil y en la papelera también se llaman calandras las máquinas de rodillos que alisan o compactan tejidos y papel durante su fabricación.
El rendimiento depende sobre todo de la humedad con la que llega la ropa: cuanto mejor ha sido la extracción, menos energía y tiempo necesitan la calandra y el secador. También influye el estado del tejido al salir del lavado: los restos de alcalinidad o de cloro pueden amarillear la ropa al aplicar calor. Los rodillos y las bandas necesitan limpieza periódica para que no acumulen residuos que se transfieran a la ropa.
Productos de Instaquim para el último aclarado que, según su ficha técnica, facilitan el planchado:
- Suaumatic (pH 1,5 ± 0,5; 5–10 g por kg de ropa seca): suavizante neutralizante y reductor anticloro para dosificación automática; elimina los restos de alcalinidad y de cloro residual, devuelve a la ropa el pH propio del tejido, facilita su secado y planchado y evita el amarilleamiento por restos de cloro.
- Suau (pH 2,5 ± 0,5; 5–10 g por kg de ropa seca): suavizante que evita la electricidad estática y facilita el planchado.